
Cuando era pequeña, aprendí a nadar. Después me he dado cuenta de lo mucho que me ha servido. Creo que eso me salvó la vida...
Reflexionando sobre mi intención fotográfica, pienso que hubo un momento en el que fui consciente de que no fotografiaba con una finalidad artística ni tampoco con la intención de congelar momentos, lugares o para recordar personas y situaciones, sino para conocerme a través de esas imágenes. Cuando hago fotografías, me siento ausente porque no hablo con nadie y puedo estar conmigo misma, en mi mundo y miro a través de la cámara para verme. A menudo me detengo más de lo necesario antes de fotografiar algo, para poder aprovechar esos instantes para mi sola, escudada tras mi cámara, como una ladrona de tiempos muertos, sin más. Después, cuando reviso mis fotografías, muchas veces me pregunto: ¿por qué he fotografiado esto? Veo imágenes que parecen insulsas, sin sentido, pero si ahondo un poco, encuentro en ellas cosas que el día a día, que la rutina, no me permiten apreciar y me dicen algo más sobre mí. Y de esta manera puedo verme desde fuera hacia adentro. Entonces me doy cuenta de cómo uso la fotografía en mi provecho más íntimo, sin importarme nada ni nadie.
Quizá por eso no tengo ambición fotográfica y eso seguramente me perderá...
En mis fotografías veo pedazos de esa persona que pretendo ser, a veces oculta no sé dónde y que intenta salir a la superficie. Me veo inconformista, dando brazadas, apartando las ramas de mi cara y de mi cuerpo que me intentan atrapar; lucho por salir. En esas imágenes veo la persona que quiero ser y que está aún en construcción.
Me doy cuenta de cómo la vida, como un rio imparable, intentó llevarme a rastras hacia un lugar al que no quería ir, a una vida que no me correspondía.
Nadar a contracorriente puede dejarte exhausto y sin fuerzas, pero siempre vale la pena si uno está convencido de ello. Aunque...
Rebelarse ante lo preestablecido, ¿es una acto de valentía? ¿o de rebeldía?
A menudo me siento una marciana que no encaja en ningún sitio y no encuentro un lugar ahí fuera que cuadre conmigo, es por ello que necesito tanto ausentarme para sentirme a gusto. Intento simular bajo un disfraz que soy una terrícola, me visto las ropas de la multitud para pasar inadvertida y poder seguir caminando.
Mientras, hago fotografías...
Olga

1 comentario:
Benvingudes al món blocaire!
Olga, el darrer paràgraf descriu molt bé el què transmeten els teus ulls, ara com abans al Collell.
Em sembla molt bé que et mostris rebel amb allò que està preestablert i decideixis fer allò que més t'agrada a pesar de tot. Endavant amb això, ja vaig visitar el teu flikr, hi ha molt bones fotos. Les borroses i desenfoncades -disculpa que jo no hi entenc de fotografia- em van recordar algunes que he fet jo, però sense intenció :D
Us desitjo a les dues un bon viatge en aquesta aventura, compteu que us posaré un link al meu bloc.
Petons i Salut!
Publicar un comentario